Hay mañanas en San Sebastián en las que el cuerpo se levanta pero el ánimo se queda atrás. Para esas mañanas existe esta palabra: no es un regaño ni una frase vacía, es la voz de un Padre que conoce tu historia completa y, aun así, te llama suya.
El municipio de San Sebastián se extiende por 182,39 km² en el interior noroeste, en tierra de café. Cada barrio tiene su ritmo y cada casa su historia, pero hay algo que une a todos los que viven aquí: la necesidad de empezar el día agarrados de la mano de Dios.
Si llegaste hasta aquí buscando «cómo dejar de pensar en los problemas en la noche», detente un momento: esta palabra también es para ti.
La renta, la comida, lo que mandas a tu familia, lo que tus hijos necesitan: a veces sientes que si tú aflojas un solo día, todo se cae. Esa presión cansa el alma. Pero la verdad es esta: tú trabajas con tus manos, y Dios sostiene la casa con las suyas. No todo depende de ti.
Dios habló de tu situación mucho antes de que la vivieras. Su Palabra en Salmo 37:25 lo confirma:
«No he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.»— Salmo 37:25 (RVR1960)
Lo que acabas de leer en Salmo 37:25 sigue siendo verdad aunque tus circunstancias todavía no cambien. La fe no niega lo que duele; la fe decide a quién creerle en medio del dolor, y hoy tú estás decidiendo creerle a Dios.
Oración
Señor, tú conoces las necesidades de mi casa y el esfuerzo de cada día. Hoy te entrego mi trabajo, mis ingresos y cada cuenta por pagar. Abre las puertas correctas, dame favor y fuerzas, y enséñame a descansar en tu provisión sin dejar de hacer mi parte. Multiplica lo poco cuando no alcance y guarda a mi familia de toda escasez. Mi casa está en tus manos, y tus manos no fallan. En el nombre de Jesús, amén.
Escucha esta palabra en audio
Episodio: «El peso que no te toca cargar» — El Ancla del Alma
Escuchar en Apple PodcastsTambién en SpotifyHoy no tienes que resolverlo todo: tienes que dar el paso de hoy, con la mano de Dios en la tuya. Lo que Él prometió en Salmo 37:25, Él lo cumplirá a su tiempo y a su manera.
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