En Carolina, en el área metropolitana, al este de la capital, viven 154,815 personas según el censo de 2020. Entre ellas estás tú, con tu nombre, tu familia y esa necesidad que te trajo a buscar soltar las preocupaciones y entregar tus cargas a Dios. Quédate un rato: esta palabra fue preparada también pensando en ti.
Si llegaste hasta aquí buscando «cómo dejar de pensar en los problemas en la noche», detente un momento: esta palabra también es para ti.
La renta, la comida, lo que mandas a tu familia, lo que tus hijos necesitan: a veces sientes que si tú aflojas un solo día, todo se cae. Esa presión cansa el alma. Pero la verdad es esta: tú trabajas con tus manos, y Dios sostiene la casa con las suyas. No todo depende de ti.
En un municipio de 154,815 habitantes como Carolina, tu historia podría parecer una entre miles. Para Dios no lo es: Él conoce el día exacto en que empezaste a cargar esto que hoy te pesa, y también tiene preparado el día en que verás su mano obrando.
Esto no es solo un consejo bonito: es promesa de Dios, registrada en Salmo 37:25:
«No he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.»— Salmo 37:25 (RVR1960)
Detente en esa promesa de Salmo 37:25. No es una frase para colgar en la pared: es Dios hablándote a ti, hoy, en Carolina, en medio de esto que estás viviendo. Léela una vez más, despacio, y deja que baje del papel al corazón.
Oración
Señor, tú conoces las necesidades de mi casa y el esfuerzo de cada día. Hoy te entrego mi trabajo, mis ingresos y cada cuenta por pagar. Abre las puertas correctas, dame favor y fuerzas, y enséñame a descansar en tu provisión sin dejar de hacer mi parte. Multiplica lo poco cuando no alcance y guarda a mi familia de toda escasez. Mi casa está en tus manos, y tus manos no fallan. En el nombre de Jesús, amén.
Escucha esta palabra en audio
Episodio: «El peso que no te toca cargar» — El Ancla del Alma
Escuchar en Apple PodcastsTambién en SpotifyGuarda esta página y vuelve a ella cuando lo necesites. Cada día hay una palabra nueva esperándote en El Ancla del Alma, preparada para mujeres como tú, en Carolina y en todo Puerto Rico.
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